Filosofía Hoy
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La importancia de ser buena persona

[Texto del artículo]

02 Mayo 2015
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Autor: Lucía

Hoy me apetece brindar por ellas, por todas las buenas personas que casualmente aparecieron en un momento de mi vida, y que jamás he dejado, ni dejaré nunca, marchar de mi lado. Me apetece pasar 5 minutos pensando en ellas.
Queridísimos amigos, una vez más me vuelvo a sumergir en este apasionante mundo de la escritura. Podría hablaros con pasión de temas que llevo muy adentro en el corazón como la fatalidad del aborto o el terrorismo, o la pobreza; pero esta vez algo dentro de mí me dice que tengo que hablaros de algo mucho más sencillo, la base de todo, la importancia de ser buena persona.
Dicen por ahí que hemos perdido la ilusión, que las  buenas personas escasean. La gente parece huir de la bondad y temer, más aún, a la ternura. ¿Qué nos pasa? “No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho menos el dinero lo que convierte a una persona en grande. Es su honestidad, su humildad, su decencia, su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás” (Madre Teresa de Calcuta).
Dicen del amor que mueve montañas, pero este último año he descubierto que, el amor, mueve universos. Es capaz de viajar las mayores distancias y soñar los más felices finales.
Las buenas personas y la grandeza del amor siempre van de la mano. Creo que todos tenemos a esa persona en nuestra vida, o por lo menos yo puedo presumir de tener esa suerte; esa persona que ves siempre con una sonrisa de oreja a oreja, que cuida los detalles, que se preocupa de todos y de todo, que hace las cosas con todo el cariño del mundo, que te lanza las mejores sonrisas y te regala los mejores abrazos, que te enseña a reír con más fuerza, que te quiere. Sabes que siempre estará contigo al pie del cañón, y en definitiva, te enseña a ser mejor persona con su ejemplo. Apuesto a que en este instante todos tenéis en mente a esa persona. Y es que es así, hay personas que nos hacen ser mejor persona.
Es increíble cómo el mundo se mueva a golpe de interese. Como las buenas personas pasan casi desapercibidas. Es fácil perderse en las cosas más pequeñas de la vida y olvidarse de lo más importante. El día en el que triunfe un profesor, un médico, un policía, por encima de la fama, el poder, y el dinero, entonces estaremos haciendo lo correcto.
¿Por qué nos llaman tanto la atención las buenas personas? Debería ser lo normal, y sin embargo, quedamos fascinados cuando encontramos una. Parece como si hoy en día las personas fueran una especie de descuido de la naturaleza, por eso, a ti que estás leyendo esto te digo: rodéate de buenas personas, aprenderás a ser una de ellas.
Como se suele decir, las personas buenas dan felicidad; las malas, experiencia. Al fin y al cabo, las buenas personas son difíciles de encontrar, fáciles de querer e imposibles de olvidar. Y una cosa os digo, no podéis obligaros nunca a hacer algo que realmente no sintáis de corazón, pero siempre podréis obligaros a hacer el bien a pesar de lo que sientas.
El mejor homenaje que podemos hacerle a las buenas personas es ser una de ellas. Quisiera de corazón dar las gracias a todas las buenas personas que me rodeáis, porque gracias a ellas, hoy soy quien soy.


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