Filosofía Hoy
La verdad os hará libres
 

¿Almas o neuronas?

[Texto del artículo]

30 Mayo 2015
Categoría:
Autor: Ana Patricia Vela

¿Alma o neuronas?

¿No es sorprendente tener la certeza de que quien este leyendo y comprendiendo esto, es sin duda, otro ser humano? No un animal o una computadora, sino alguien. Alguien con ideas, sentimientos, gustos... Y es que, por más diferencias que existan entre nosotros, no se puede negar que tengamos aspectos en común; tal vez más de los que imaginamos. Uno de ellos, que ha causado gran controversia últimamente, es nuestro consciente; esta capacidad de nuestra inteligencia de conocerse a sí misma, comprobable en el famoso “sé que sé”. ¿Por qué? ¿Cómo?

El punto de vista de los científicos busca una explicación meramente mecánica, definiendo al ser humano como una especie que tuvo la suerte de evolucionar con mayor número de neuronas. Sin embargo, esto no explica el cómo la materia objetiva parece dar vida a una mente subjetiva, que sostiene ideas abstractas e inmateriales. Por más que se conozca a profundidad el funcionamiento químico de las neuronas, ¿cómo pueden un montón de estas, conferir al ser esa capacidad de retener realidades intangibles en su mente? Cabe mencionar que el cerebro es excelente en procesar información, retenerla, reutilizarla, etcétera... además de que ya se distinguen regiones encargadas de diferentes funciones… pero de ahí, ¿cómo se explican las experiencias de lo no patente?

Además, todos nuestros sentidos son medios para permitir experiencias de cierta forma, mientras que no pueden experimentarse a sí mismos –por ejemplo, el ojo nunca podrá verse directamente porque es el medio para ver, o cada papila gustativa nunca podrá gustarse a sí misma porque es el medio para gustar–; entonces, ¿cómo puede la inteligencia conocerse a sí misma, siendo el medio para conocer?

Por lo tanto, debe existir algo inmaterial que sea responsable de esta potencia. Algunos de los que sostienen esta postura lo conocen como alma. Esto es automáticamente descartado por mecanicistas, por parecer fantasioso y antiguo; sin embargo, es más lógico de lo que se cree si se razona a profundidad; pues la inteligencia, por ser su objeto algo incorpóreo, debe partir de algo igualmente inmaterial. ¿O es lógico que un efecto sea mayor a su causa? ¿Que lo intangible surja de lo tangible? ¿Que la racionalidad surja de la pura evolución? Por supuesto, siempre existirá un grado de dependencia de la inteligencia a los sentidos, porque en cierta forma la abstracción no puede ser posible sin algún estímulo primero de ellos; pero hay que tomar en cuenta que se está haciendo referencia al aspecto inmaterial.

Bueno... y todo esto, ¿qué? ¿Qué diferencia hace el que sea de una forma u otra?

La cuestión principal entra cuando uno se percata de que estas dos visiones no son solamente simples puntos de vista, sino que desarrollan todo un estilo de vida. ¿Por qué? Por el simple hecho de que el segundo implica la aceptación de algo superior a la materia. De hecho, tal vez por esto causa problema en algunas personas… porque, si el alma existe, ¿qué más lo hace?

Ciertamente, podría ser mucho más sencillo, en cuanto a comodidad, creer que el cerebro es un órgano tan pero tan complejo, que de ahí provienen absolutamente todas nuestras potencias. Sencillo, porque de esta forma no hace falta creer en algo diferente a lo que uno ya se ha acostumbrado a confiar desde siempre: la materia.

No cabe duda de que este dilema entre ambos estilos de vida está presente en la actualidad, e influye enormemente en otros dilemas éticos, médicos, políticos o sociales. Mientras no se establezcan bases sólidas en este “dilema madre”, no se podrá llegar a un acuerdo en muchos otros.

Imagen de la web Filosofía Hoy

Categorías

Aviso legal | Mapa web | Filosofíahoy.com es una web promovida por Pablo María Ozcoidi García-Falces. | Contacto: ozcoidipablo@gmail.com